Ir al contenido principal

Carta pública a mi Mamá

Colombia, 10 de mayo de 2017.

Querida mamá:

En mis 42 años de existencia, creo que es la primera vez que te escribo una carta, y créeme que lo hago desde el fondo de mi corazón y Dios sabe que es así.

Podría decir muchas cosas, pero nada de lo que diga hoy será suficiente para agradecerte todo lo que has hecho por mi, solo puede decirte MUCHAS GRACIAS MAMÁ.

Gracias por las largas noches que dejaste de dormir para cuidarme. Gracias por dejar de comer para que yo pudiera hacerlo. Gracias por tu cuidado y tu protección hasta que pude valerme por mi mismo, gracias por enseñarme a ser un hombre de valor, gracias por lo que hoy soy, todo eso es gracias a ti mamá.

Se que la vida ha sido difícil para ti, te has sacrificado por amor a tus hijos, y jamás podría ser capaz de entender tu amor. Creo que hay solo dos amores inigualables en el mundo, el amor de Dios y el amor tuyo mamá.

A lo largo de todos años, he podido comprender ese esmero tuyo de enseñarme el camino del bien, el camino que conduce a Dios, y si, tus esfuerzos aunque no los entendí muchas veces no han sido en vano, tu trabajo ha dado sus frutos.

No te lo digo a menudo como debería y tampoco lo demuestro siempre, pero debes saber que te amo con todo mi corazón mamá, que agradezco a Dios que aun estés en esta tierra velando por mi. Tus oraciones día a día me fortalecen.

Perdóname cuando en ocasiones dejé de escucharte, cuando hice caso omiso a tus sabios consejos, sabes? - Tenías razón, debí hacerte caso, pues ahora que soy padre, se de que trata esa responsabilidad, aunque nunca como la tuya mamá.

Hoy, le pido a Dios, te permita vivir largos días y disfrutar las bendiciones que El ha dispuesto para ti.

Gracias por ser mi mamá- Feliz día!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entonces, si no me puedo divorciar mi condena es ser infeliz?

Si llegó a este artículo sin leer mi artículo anterior: ¿En serio, hasta que la muerte nos separe? , lo invito a leerlo antes de continuar, pues aquí pretendo dar respuesta a algunas preguntas un tanto “espinosas” que resultaron de los lectores. Al igual que en mi artículo anterior , le reitero que lo aquí esbozado sólo es aplicable si usted confiesa la fe cristiana y ha decidido practicarla.

Siento que soy un fraude, pero no se lo digas a nadie

Créeme que lo he pensado más de 100 veces para sentarme a escribir este artículo, y la única razón por la que decidí hacerlo es para compartir una experiencia de vulnerabilidad personal contigo, porque estoy más que seguro no soy la única persona que se ha sentido así. Así que hoy definitivamente me confieso: “ En ocasiones he sentido que soy un fraude” .... sí por momentos he sentido esa desagradable sensación de ser un impostor ,  aunque dentro de mí, en el fondo de mi corazón se que no he querido o tratado conscientemente de engañar a alguien, ese sentimiento ha aparecido ocasionalmente causando una vulnerabilidad en mi vida y en el logro de mis objetivos. Preocupado por sentirme así, empecé a buscar respuestas, y no fue sino hasta hace pocos meses cuando descubrí que existe algo que se llama el “ Síndrome del Impostor”.

Sólo quiero ser feliz; consejos para ganar ganar

Sientes miedo de ser feliz, de triunfar en el trabajo, de amar con intensidad, no te atreves a dar ese gran paso, a luchar por tus metas; por lo que te has derrotado a ti mismo sin intentarlo?, si temes arriesgarte debo decirte que como consecuencia de ese temor estas saboteando tu propia felicidad.